Bolivia: IIFA-UABJB se suma al monitoreo de aves en Aquicuana y fortalece alianzas para el desarrollo sostenible

El pasado fin de semana, el Instituto de Investigaciones Forestales de la Amazonía (IIFA-UABJB) acompañó una nueva etapa del proyecto Escucha Aves en las comunidades de Lago San José y Antofagasta, dentro del Área Protegida Municipal Aquicuana. La actividad reunió a representantes de Audubon, Asociación Armonía, Faunagua, la Dirección de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal de Riberalta, investigadores del IIFA y comunarios de ambas localidades.
Escucha Aves es una iniciativa liderada por Audubon, la Universidad de Pittsburgh (Kitzes Lab) y WildMon, con Asociación Armonia como socio nacional, y el apoyo de Bezos Earth Fund, que utiliza grabadoras autónomas e inteligencia artificial para monitorear las aves y generar información que contribuya a una mejor gestión de los territorios de conservación. La iniciativa se desarrolla en Colombia, Perú y Bolivia y busca combinar nuevas tecnologías con el conocimiento y la participación de las comunidades locales. (ver también: https://conserva-aves.org/noticias/sonidos-que-importan-como-el-monitoreo-acustico-pasivo-transforma-la-ciencia-y-beneficia-a-la-comunidad/)
En Lago San José y Antofagasta se siguió una metodología participativa. Primero, se socializaron los objetivos y alcances del proyecto y, junto con los comunarios, se identificaron diferentes tipos de vegetación para instalar las grabadoras. Posteriormente, investigadores y miembros de las comunidades interesados en participar en el monitoreo, ingresaron al bosque para colocar y georreferenciar los equipos.

Las grabadoras fueron programadas para registrar diferentes intervalos a lo largo del día, acumulando aproximadamente 2882 horas de sonido por mes en cada punto de monitoreo. Después de este tiempo los equipos serán recuperados y los registros analizados por especialistas con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para identificar las especies presentes. El monitoreo se repetirá en mayo y octubre del 2027, buscando generar información comparable sobre presencia, abundancia, distribución, migración y comportamiento de las aves.
La metodología forma parte de un esfuerzo internacional para transformar grandes cantidades de grabaciones ambientales en información útil sobre biodiversidad. Audubon trabaja además con WildMon y el Kitzes Lab de la Universidad de Pittsburgh en herramientas que permiten procesar y validar los registros acústicos mediante inteligencia artificial.
Para el IIFA-UABJB, la participación va más allá del apoyo logístico. El Instituto ya cuenta con un convenio de cooperación con Faunagua y viene avanzando en un acuerdo similar con Asociación Armonía, buscando consolidar una alianza de largo plazo que permita involucrar a estudiantes en actividades de investigación y monitoreo, compartir información para estudios científicos, fortalecer capacidades locales y desarrollar conjuntamente nuevas propuestas de conservación y desarrollo sostenible.
La experiencia también permite incorporar nuevas herramientas de investigación a las capacidades del IIFA y fortalecer su papel como vínculo entre instituciones de investigación externas y comunidades con las que la Universidad ya mantiene relaciones de trabajo. En Pamahuaya, Faunagua viene desarrollando precisamente un proceso de conservación construido con organizaciones y comunidades locales, mientras que Armonía participa en diferentes iniciativas de conservación de aves en Bolivia.

Durante las jornadas, el IIFA entregó a las comunidades ejemplares de su Guía de Animales y se comprometió a retornar para desarrollar nuevas actividades de capacitación sobre biodiversidad, monitoreo ambiental y ecoturismo. Fue especialmente alentador observar la curiosidad de niñas y niños por conocer las aves, sus cantos y la extraordinaria diversidad existente en sus propios territorios.

Para las comunidades de Aquicuana, esta biodiversidad puede convertirse además en un activo para complementar una economía que ya se sustenta en buena medida en el aprovechamiento integral del bosque, incluyendo productos como castaña, cacao, asaí y motacú. La propia Aquicuana es reconocida por su elevada diversidad de aves y desde hace años viene siendo promovida como un espacio con potencial para investigación y observación de fauna.
Desde el IIFA entendemos que el monitoreo de la biodiversidad es una herramienta, no un fin en sí mismo. Generar datos científicos cobra mayor sentido cuando esa información ayuda a conservar los bosques, fortalecer capacidades locales y crear nuevas oportunidades económicas compatibles con su conservación. Por ello, esta participación se enmarca en un esfuerzo más amplio por contribuir a una bioeconomía amazónica basada en el conocimiento, el valor del bosque y el protagonismo de las comunidades.
El IIFA-UABJB agradece a Audubon, Asociación Armonía, Faunagua, el GAM Riberalta y, especialmente, a las comunidades de Lago San José y Antofagasta por abrir estos espacios de cooperación. Para el Instituto, las actividades de este fin de semana representan no un trabajo aislado, sino el inicio de una alianza que esperamos seguir construyendo durante los próximos años.
